









|
|
Los últimos tixileiros que se
ganaron el sustento torneando vasijas de madera, Domingo el manquín y
Valdovinos, murieron en los años ochenta. Con ellos no desapareció la
artesanía de la madera, algunos artesanos continuaron
labrando, tallando, haciendo madreñas,
cestus o bacitas, como fue
el caso de Victorino García Rodríguez natural del Corralín y asentado en
Trabau (Tablado) desde los años 60, quien continuó confeccionando bacitas,
artesas, cucharas, etc. Todo tipo de piezas de madera
hechas manualmente con las herramientas de siempre hasta el fin de su vida
(1997).
Desde esta página, y
aunque sea un poco tarde, queremos reconocer el
verdadero valor de nuestro padre Victorino García Rodríguez como persona,
padre y maestro “baciteiru”, que para nosotros fue el
promotor de nuestro aprendizaje, el verdadero eslabón de una cadena que de
no ser por él a estas horas ya se habría quebrado.
Sus palabras están presentes en nuestro
pensamiento y su artesanía aún se puede contemplar en el Rincón Cunqueiru
gracias a él.
 |
 |

Alicia, Alipio, Victorino y
Edelmira en la capilla del Corralín.
|
Bacitas, artesas, durnaxos y gamellos labrados
por Victorino.
|
|

Algunas
de las herramientas de Victorino.
|
Hoy en día, aunque no
como medio de vida, todo este tipo de artesanía
cunqueira se sigue practicando y conservando con el mismo estilo artesanal
de siempre a través del Rincón
Cunqueiru. Gracias al cual
podemos seguir el proceso de elaboración de lo que se
denomina “ua bacita” (Utensilio de una pieza de madera de diferentes
tamaños, utilizada desde siempre en
el samartino (matanza) para la elaboración del adobo, salado,
etc.
ELABORACIÓN DE UNA BACITA
Para comenzar hay que elegir un buen árbol,
sano y que se adapte a las medidas que necesitamos para fabricar la bacita.
Normalmente, y en este caso, un
castañeiru
(castaño) a ser posible bravo.
Victorino y Enrique lo cortan utilizando la machada (hacha) y el
tronzador
(sierra), después de limpiar el terreno alrededor de él. Una vez en el suelo
miden el largo necesario y después de marcar con la machada proceden a
serrarlo; el grosor del tronco es determinante para definir el largo de la
bacita. El acarreo de la pesada pieza desde el monte hasta la
casa al hombro, como se hizo tradicionalmente.
Una vez en el sitio donde se
va a labrar la bacita comienza el proceso, abriéndose el tronco a la mitad,
fender,
empleando para ello la machada de fenda (mayor y más pesada), cuñas de acero
y a maza. De cada parte del tronco se
obtienen dos bacitas.
Victorino continua
descortezando el tronco y labrando la madera con la machada hasta
darle la forma por su parte exterior,
por una parte haciendo un lado redondeado para la base
o culo y por otra parte dejando lo más
plano posible
para excavarla por el interior, la herramienta utilizada es a machada de
fenda.
Después
de quitar la parte más bruta se utiliza a
machada de dabrar, la diferencia
con la anterior es posee un mango más largo y es
menos pesada. La bacita se dabra hasta
aproximarla lo máximo posible por el exterior.
Ya acondicionada y perfeccionada la
bacita por fuera, se coloca boca arriba apoyándola en un madero denominado
cavadeiru y con una herramienta a modo de machada
alargada
llamada falange, se empieza a excavar la bacita por el interior en
partes, eliminando toda la madera sobrante de la bacita.
Cuando tiene la forma definida se le perfila mejor
por el exterior con la eixuela de baciteiru que consta de dos hojas:
la hoja plana, que es con la que se trabaja la bacita
por la parte exterior, y la hoja acanalada
o cóncava
que es con la que se excava por el interior llegado el momento.
|

La bacita esta rematada, en
la fotografía se muestra junto con las herramientas necesarias para su
fabricación.
|
Después de elaborada la bacita se debe
someter a un proceso de curación para protegerla del aire o de los cambios
bruscos de temperatura. Este proceso lo realiza el artesano a su modo y
manera, pero siempre cuidando de no desvelar el secreto, pues como bien dice un refrán cunqueiru: “La esencia nun ta en faerlas sino en tostarlas”.
Este proceso no solo
se utiliza para las bacitas sino en todas las piezas
de madera de origen cunqueiru como artesas,
duernos, etc. e incluso en las madreñas.
|