Uno de los trabajos de artesanía más frecuentes en el occidente asturiano es
la cestería, es decir el
oficio de cesteirus desarrollado en varios
pueblos pero con mayor intensidad en el pueblo del Rebollar, donde aún en
la actualidad existen verdaderos artistas en esta materia.
También fue antaño uno de los medios de vida de
estas gentes que, al igual que los cunqueirus y
madreñeirus, se veían
en la obligación ó la necesidad de confeccionar su producto fuera y
dentro de su tierra para venderlo ó cambiarlo por otras cosas.
---------------------------------
Vamos a intentar describir el proceso de la
elaboración de los cestus.
Previamente a la confección ó
elaboración de los cestus hay que proveerse de la madera necesaria y elegir con sabiduría el
tipo de madera que mejor se adapta en cada caso.
Las maderas más frecuentes
para los “cestus” son: salgueiru
(sauce), abrau (avellano)
y sanguño (salgüeña).
Para recoger la madera hay que desplazarse al
monte, trabajo que antaño se hacia con burros ó
caballos, también acarreando
la madera al hombro. Los troncos de madera
eran denominados roldos ó también tazos
dependiendo de la zona.
Como
demostración de que los oficios no son
puramente masculinos, podemos comprobar que en este caso la artesana
Marinia es la que nos brinda la oportunidad de contemplar todo el proceso
de fabricación de los cestus.
| |
|
|

|
Faendo bringas.
Se hacen
abriendo la madera en laminas finas,
poniéndolas a remojo para domarlas mejor.
Las bringas tienen por misión atar
el aro al cuerpo del cestu, |
|

|
Para
"domarlas" se van
doblando con las manos evitando que
rompan. |
|
Faendo aros.
Para conseguir los aros es preciso abrir
a la mitad los palos previamente escogidos con un diámetro concreto
dependiendo del tamaño del cesto. Después de abrir el palo se
chabra la parte lisa, es decir, la que
quedará hacia adentro.
|

|
|

|
los roldos, madera
verde, se calientan en una chapa con objeto de poder abrirlos con
facilidad. |
|
La artesana procede a abrir los roldos
logrando unas tiras delgadas que darán lugar a las custiechas. La herramienta que utiliza
es el cuchiechu, la cuña y el mazu. |

|
|

|
Chabrar as custiechas.
Se hace en el pollo, que es un madero de tres patas en el
que se pone una traba para sujetar la
custiecha consiguiendo su inmovilidad para poder
chabrarla.
Las custiechas
quedan más lisas y delgadas.
|
|

|
La herramienta de metal afilada que
se utiliza es el cepichu.
|
|
Encolar el cestu.
Ayudándose de su peso
comienza a tejer las custiechas por donde se comienzan los cestos: el
culo.
|

|
|

|
Poner las cosederas.
Se
denominan cosederas las custiechas que se ponen en los laterales, la diferencia de
custiecha y
cosedera es que las custiechas son más fuertes y las
cosederas son mas
finas para poder adaptarlas mejor a la forma del
cestu.
|
|
Encabestrar.
Al
comienzo de las paredes laterales del cesto se le denomina encabestrar.
La primera tira que se pone es llamada cabestro.
|

|
|

|
Recortando el sobrante de
las custiechas. |
|
Furando
(agujereando) el cestu con una herramienta de hierro caliente
llamado furón. |

|
|

|
Narar.
Consiste en poner el aro alrededor de
la terminación de las cosederas. Para sujetar el aro se necesitan las
bringas que se van atando, amarrando el aro. |
|
Pintar el cestu.
Consiste en realizar
dibujos repetitivos a modo de rayas mediante otra herramienta de
hierro previamente calentada, el marco de pintar, que solía ser
echo por un ferreiru de la
zona. |

|
|
La forma de
pintarlo dependía del cesteiru, si bien normalmente
se hacían con poca ornamentación pues se utilizaban para el uso diario
en las tareas agrícolas o
domésticas. |

|
Poner las asas.
En el caso del cesto
fotografiado no lleva asa. En caso de tenerla
se coloca
cuando las bringas.
--------------------------------------------------------------------------------
------------------------------------
Gracias a la colaboración de los artesanos,
Marinia, nieta del tío Segundo de Corral de Trabau (Tablado), y
de su marido Manolín Cuesta hijo de Cuesta del
Rebochal (Rebollar) cesteiru de toda la vida, podemos describimos
la elaboración artesana de los cestus.
Para ellos nuestro agradecimiento por su
colaboración desinteresada y pedirles que no cesen en el empeño de
continuar con esta labor y transmitirla a generaciones venideras.